Al decir “adecuado” no me refiero a una linda capilla estilo rococó a la orilla del mar, con pajecitos tirando pétalos de rosa a su alrededor, y una alfombra roja kilométrica para que luzca la cauda del vestido. Antes que hacerlo bonito, están pensando en hacerlo bien.
En varios jardines y haciendas de Cuernavaca les ofrecen hacer la ceremonia religiosa en la capilla del mismo lugar, aunque no esté consagrada. Sólo que los papeles saldrían con el nombre de la parroquia a la que pertenece el padre celebrante, “claro que todo sería a discreción” (así les dijeron).



“Cóooorranle por sus espadas y si no tienen vendan su túnica para comprar una”, urgió más o menos el Maestro a sus discípulos unas horas antes de ser apresado en el huerto cual vil malhechor por los príncipes de los sacerdotes y toda la comitiva de gala anexa. Pero a la hora de los trancazos, cuando alguno de sus seguidores (desconozco si desprovisto de sus vestiduras por el gastazo) se puso más desesperada que valientemente a cortar orejas con su espada, Jesús ordenó que no, que siempre no, que mejor guardaran las espadas.
Lo dice el señor (sir) Elton John. Un gay "compasivo y super inteligente" concede John, pero gay a final de cuentas.