Monday, April 12, 2010

Padrecito ocurrente

“Cóooorranle por sus espadas y si no tienen vendan su túnica para comprar una”, urgió más o menos el Maestro a sus discípulos unas horas antes de ser apresado en el huerto cual vil malhechor por los príncipes de los sacerdotes y toda la comitiva de gala anexa. Pero a la hora de los trancazos, cuando alguno de sus seguidores (desconozco si desprovisto de sus vestiduras por el gastazo) se puso más desesperada que valientemente a cortar orejas con su espada, Jesús ordenó que no, que siempre no, que mejor guardaran las espadas.

¿En qué quedamos pues? ¿Que las espadas eran nomás pa dar el charolazo o qué? ¿Para no perder la “dignidad de nobles caballeros” cuando los pescaran? ¿Para que les sirvieran a los apóstoles como apoyo para dar zancadas más grandes llegado el momento de salir huyendo despavoridos ¡y desnudos!? ¿Para cazar bestias salvajes en el exilio acaso o para revenderlas en países lejanos y obtener una ganancia por el diferencial cambiario la cual les permitiera sobrevivir?

Monday, April 5, 2010

Pascualmente incorrecto

Terminó pues la cuaresma, sus cuarenta días con sus cuarenta noches, y creo que solita llegó la respuesta a mi reflexión inicial. Definitivamente la Resurrección de Jesús es la piedra angular de nuestra fe. De hecho, la misa de la vigilia pascual es, además, la ceremonia más bonita y emocionante de todas (Navidad incluida).

Por cierto, gracias a f. Manuel y a todo el equipo sacerdotal del templo de la DP por esa excelente experiencia literalmente religiosa (la pequeña orquesta y el coro a cuatro voces estuvieron increíbles, sobre todo con ese Ave María acompañado de la Caballería Rusticana de Mascagni... uff!!!). Sensacional.