Monday, April 5, 2010

Pascualmente incorrecto

Terminó pues la cuaresma, sus cuarenta días con sus cuarenta noches, y creo que solita llegó la respuesta a mi reflexión inicial. Definitivamente la Resurrección de Jesús es la piedra angular de nuestra fe. De hecho, la misa de la vigilia pascual es, además, la ceremonia más bonita y emocionante de todas (Navidad incluida).

Por cierto, gracias a f. Manuel y a todo el equipo sacerdotal del templo de la DP por esa excelente experiencia literalmente religiosa (la pequeña orquesta y el coro a cuatro voces estuvieron increíbles, sobre todo con ese Ave María acompañado de la Caballería Rusticana de Mascagni... uff!!!). Sensacional.

Durante la semana santa, en la iglesia de la colonia pudimos disfrutar de valiosas reflexiones a cargo de fray Manuel (algunos extractos que no tienen desperdicio alguno están disponibles en su blog para quienes no pudieron estar ahí y para quienes ya los olvidaron). Su homilía del sábado comenzó muy provocativamente al preguntarse por qué creíamos en la Resurrección del Señor cuando no había ninguna prueba de ello... Pero finalizó con una respuesta tan contundente como aleccionadora.

No obstante, me viene a la cabeza una pregunta pascualmente incorrecta -tanto por el momento como por lo incómoda- que alguna vez hice a f. Jesús:

Si los buenos cuando mueren se van al cielo, al Reino, a la comunión de los santos, a la contemplación divina, a vivir en la casa del Padre, ¿para qué les servirá resucitar al final de los tiempos? O de otra manera, ¿para qué queremos -buenos y malos- volver a ser de carne? ¿Será que la materia aumentará nuestro placer en la gloria y nuestro sufrimiento en el fuego eterno?

Sí, de acuerdo con el método sugerido por Manuel, sí creo en la Resucrrección de Jesús, y también espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro, aunque no entienda muy bien para qué me servirá volver a tener carnita, por muy perfecta que ésta pudiera llegar a ser.

2 comments:

  1. Apreciado Adolfo:
    Antes que nada me alegro de que hayas vivido la Semana Santa en nuestra capilla como una intensa experiencia espiritual. Bendito sea Dios. Del resto de tu comentario sólo queda proclamar alto y fuerte que es el Señor y no otro quien hace las cosasñ; nosotros sólo somos instrumentos torpes en sus manos.
    Pasando a tu pregunta creo que la respuesta está en el hecho de que la salvación es integral, es decir, que Dios salva al hombre en la totalidad de lo que es. Por consiguiente, siendo el hombre corporalidad (entre otras cosas), entonces también el cuerpo tiene que ser salvado y por tanto está llamado a participar de la Pascua del Señor por la resurrección (que es la acción salvífica de Dios por excelencia). Hay un antiquísimo principio teológico (lo formuló en el siglo IV san Gregorio de Nacianzo, así que calcula tú si no tendrá sus añitos) que dice: "Quod non asumptum non redentum": lo que no fue asumido no fue redimido. Ahora bien, si por la encarnación el Verbo asume un cuerpo humano, entonces la corporalidad humana tiene que ser objeto de la salvación. Conque ¿para qué te va a servir volver a tener carnita? Pues para que tu salvación sea plena, total. De lo contrario no sería Adolfo Gutiérrez el que resucite en el último día.
    Un fuerte abrazo y felices Pascuas.

    ReplyDelete
  2. Erratas:
    La frase latina de san Gregorio debe decir "Quod non assumptum non redemptum". Desafortunadamente no me di cuenta de las faltas de ortografía antes de subir el comentario para corregirlas a tiempo. Felizmente mi antiguo profesor de latín no sigue este blog, de lo contrario se infartaba.
    Ah, y obviamente en la quinta línea, octava palabra, debe decir "cosas", sin la "ñ" final. Mil perdones.

    ReplyDelete